Presentación del libro “Gallegas en Cuba”, a cargo de la Sra. Pilar Pin Vega, Directora General de Ciudadanía Española en el Exterior
la Dra. Carmen Almodóvar Muñoz, Historiadora y especialista en temas migratorios Cuba - España,
y el autor de la obra, Dr. Julio César González Pagés.Profesor de la Universidad de La Habana y especialista en género y temas migratorios
Actuación especial del Grupo Aceituna Sin Hueso. Dirección: Miriela Moreno.
Lugar: Sala Lecuona (primer piso) Gran Teatro de La Habana. Prado esquina San Rafael. Ciudad de la Habana
Día: 26 de febrero de 2010
hora: 4.00 pm a 5.30 p.m
legados? Éstas y otras interrogantes animan el viaje que ahora le ofrecemos la oportunidad de hacerlo suyo.
“Hora tras hora, día tras día,
entre el cielo y la tierra que quedan
eternos vigías,
como torrente que se despeña,
pasa la vida”.
“Tiempos que fueron, llantos y risas,
negros tormentos, dulces mentiras,
¡ay!, ¿en dónde su rastro dejaron,
en dónde, alma mía?”
Rosalía de Castro
...
Por Mª Ángeles Sallé, Presidenta del Patronato de Fundación Directa
Madrid, La Habana, Febrero de 2010.
Para Fundación Directa representa un orgullo ser partícipe de la edición digital de “Gallegas en Cuba”, una obra en la que confluyen plenamente nuestras dos trayectorias y apuestas: la equidad entre los géneros y la valorización socioeconómica y cultural de las comunidades migrantes. Una tarea para la que contamos desde hace años con el apoyo continuado de la Dirección General de Ciudadanía en el Exterior del Ministerio de Trabajo e Inmigración de España a quien, una vez más, deseamos expresar gratitud.
Recorriendo este camino hemos tenido la inmensa suerte de encontrarnos con el Dr. Julio César González Pagés, autor del libro que hoy me honro en presentarles y, a fecha de hoy, un insustituible compañero en este viaje de descubrimiento, rescate y divulgación de la historia que hemos tejido juntos, España y Cuba, a través de nuestros migrantes. Hombres y mujeres que, de forma destacada o anónima, acarreando sus colores y dolores a través de un mar que les puso en el horizonte tantas nostalgias como destinos, nos han parido a nosotros, a nosotras, pariendo también el potente vínculo que une a nuestros países.
En esa gran historia, entretejida con millones de existencias únicas, lo habitual es que las creaciones y sufrimientos de las mujeres, ese “torrente de vida sin rastro”, se hayan visto sistemáticamente silenciados. A veces de forma deliberada para no concederles el protagonismo que merecen. Otras por descuido o, quizás, porque nuestros ojos han acabado por hacerse ciegos -hurtando así la posteridad- al pequeño milagro que permite el fluir diario de la vida gracias a una mano que mece, un sabor que nutre, un traje que abriga, una voz que aglutina. Y no pocas veces también porque las propias mujeres se han convertido en las mejores maestras en eso del ‘quitarse importancia’, enterrando aún más sus méritos y demandas, exiliándose del lugar legítimo que les corresponde en una historia que, sin ellas, es apenas una historia a medias.
Cuando alguien se empeña en hacer la historia completa -y se quita la venda de los ojos- enseguida las ve; las ve y reconoce la extraordinaria energía de su rastro imperceptible. Como sucede con estas gallegas en Cuba a las que el Dr. González Pagés ha mirado, con rigor y con amor, para entregarnos el testimonio de lo mucho que ellas lucharon, forjaron, cayeron y se levantaron.
Ahí están las Marías y Titinas, Conchas y Juanitas, Filos y Mercedes, Hortensias y Macorinas, desplegando unas biografías más o menos ilustres, más o menos desgraciadas. Unas fueron pioneras y obtuvieron reconocimiento en su época (más bien pocas, todo hay que decirlo). Otras dejaron una fuerte impronta como benefactoras sociales, aunque ya casi nadie se acuerde de ellas. Algunas nos regalaron versos inolvidables. Muchas alumbraron las nuevas generaciones de cubanos. La mayoría trabajaron sin descanso en las bodegas y en los campos, en los hogares y en las asociaciones, gastando sus esperanzas, labrando el futuro. Y cuántas de ellas, las pobres, no sirvieron en casas, sucumbieron en redes de prostitución o amamantaron hijos ajenos para que los propios pudieran tener alimento. Igual, por cierto, que lo que hacen hoy –aunque en dirección contraria- los millones de mujeres migrantes que pueblan nuestro planeta cargadas con el mismo coraje e invisibilidad.
Y con idéntico sentido de la justicia, pues llama la atención la fuerza con que esas gallegas en Cuba defendieron, a capa y espada, unos derechos sociales y sanitarios imprescindibles para el sostén de la vida y el bienestar de sus comunidades. Un papel muy destacado en ese campo lo tiene ‘Hijas de Galicia’, institución realmente única en la emigración española, no sólo en virtud de su relevancia cuantitativa, alcance de sus objetivos o dilatada actividad en el tiempo, sino también por el sinnúmero de enseñanzas que nos ofrece para el hoy.
Y es que la obra muestra a las claras no sólo las indudables realizaciones sino también las tensiones de poder de una organización gestada en beneficio de las mujeres pero, muchas veces, sin contar con ellas. Y, así, el relato no elude el desvelarnos las artimañas al uso, el clientelismo puro y duro que inspiraba muchas decisiones o el tratamiento de las mujeres como un colectivo vulnerable incapaz de regir su propio destino. Pero también nos revela las notables luchas que ellas protagonizaron, casi siempre armadas con un extenso dominio de argumentos jurídicos y un apego estricto a la legalidad (como sigue pasando ahora), luchas que ganaron en ocasiones y perdieron en otras pero que, en su acontecer, generaron una voz colectiva que se hizo escuchar y contribuyó a fraguar una red de servicios asistenciales que salvó vidas y sembró alegrías e inclusión, siendo precursora de nuestros sistemas actuales de previsión y salud.
Tienen, pues, antes ustedes un trabajo donde el relato trasciende el dato, un trabajo que pone nombre y apellidos a la contribución que hicieron las emigrantes gallegas a una isla que ellas labraron como su nueva tierra. Un trabajo que, en suma, nos acerca a una historia completa, en la que conviven hombres y mujeres, España y Cuba, una historia en dos orillas que nosotros, que nosotras, tenemos el gran privilegio de recibir como una herencia preciosa que da más luz a nuestras causas y a nuestras vidas.

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