Escrito por Tona Gusi.
Para La Independent
06 de Marzo de 2013
El desmonte del servicio público es una vuelta atrás, una vuelta a casa para las mujeres
Del último informe de la Fundació Maria Aurèlia Capmany (FMAC)
se desprende que adaptar la jornada laboral es el objetivo primordial
para mejorar la situación de las mujeres trabajadoras de Cataluña ya que
la cronificación del desempleo de las mujeres se está agravando en
nuestro país.
El IDESCAT sigue sin ofrecer datos actualizados segregados por sexo

La Independent asiste siempre con mucho interés a las presentaciones de informes que elabora la Fundació María Aurelia Capmany (FMAC)
y lo hace tanto por el rigor de sus trabajos como por sus aciertos en
la oportunidad temática. Sigue siendo pero una lástima que nuestro
Instituto de Estadística(IDESCAT)
persista en su error de no ofrecer datos diferenciadas por sexos, y por
tanto, una vez más, la FMAC ha tenido que emplear los datos en clave
estatal, es decir las del Instituto Español de Estadística (INE) y las
del Servicio Público de Empleo (SEPE).
Si
en su último informe la FMAC ya nos alertaba de la feminización de la
pobreza en Cataluña en esta crisis económica y que la situación se
acentuaría debido a las previsibles actuaciones de las administraciones
públicas catalanas en sus recortes, en este informe El doble rasero: la organización de la jornada laboral como elemento de discriminación,
ya se constata el daño que han hecho estas políticas en la mayoría de
trabajadoras, ya que debido a la histórica segregación laboral las
mujeres han sido ubicadas en el sector servicios, que es el más
castigado.
Aida Ruiz, directora de la FMAC. (Fotografia Tona Gusi)
Ocupaciones más feminizadas y tanto por ciento de mujeres con contratos indefinidos o temporales
De
acuerdo con los datos de la FMAC, estos son los tanto por ciento de
mujeres en estas ocupaciones donde ellas son las mayoritarias: un 82% de
mujeres en la enfermería no especializada, un 77% en profesiones
relacionadas en trabajo o educación social, un 64,31% en el campo de
actividades recreativas y de ocio, un 75,89% en tareas administrativas o
de atención al público, un 88,58% en la profesión de auxiliar de
enfermería hospitalaria, un 73,49% en la venta en tiendas o almacenes, y
un 83,44% por ciento entre el personal de limpieza de oficinas,
hoteles y otros establecimientos.
La directora de la FMAC, Aida Ruiz,
dice taxativamente que "el mercado laboral está diseñado de espaldas a
las mujeres". Se observa en la diferencia entre hombres y mujeres en
cuanto a los contratos registrados de duración indefinida y explica
cómo a pesar del marco económico en el que nos encontramos, donde la
temporalidad no es una realidad atribuible sólo a las mujeres, queda
claro que es más perjudicial para ellas. Si bien en 2006 con la ley
43/2006 de 29 de diciembre empezaba una progresión de la contratación
indefinida tanto para hombres como para mujeres, en el contexto de
crisis financiera iniciada en 2007 se invierte la progresión.
Los
Reales Decreto-Ley de 16 de junio de 2010 10/2010 y de 10 de febrero
de 2012 3/2012 de reforma del mercado de trabajo y de medidas urgentes
para la reforma del mercado de trabajo, consiguieron que la reducción
de la temporalidad dejara de ser una acción primordial para los
gobiernos.
Organización del tiempo de trabajo, reducciones de jornada y contratos a tiempo parcial
Cabe
recordar que antes de 1999 la reducción de jornada por cuidado y
guarda de menores era de un tercio y a partir del 2007 la reducción
pasa a ser de un octavo.
En
primer lugar sin embargo, la reducción de jornada tiene más impacto
sobre las mujeres justamente por el impacto económico que tiene la
reducción de jornada en los salarios. Y aún será más grave en las
futuras generaciones.
Para
ver este impacto en el empobrecimiento de las mujeres trabajadoras,
este informe de la FMAC relaciona los datos sobre el tipo de ocupación y
de convenio colectivo con las horas de trabajo anual y salario con el
salario reducido en 1/3 de la jornada.
De
esta bajada de salarios en oficios feminizados hay unos cuantos
ejemplos: las enfermeras no especializadas pasan a cobrar de 1.954,25
euros a 1.302,6 euros (trabajando en Hospitales de la XHUP o centros de
atención primaria) y de los 1.688,80 a 1.125,86 euros (si lo hacen en
otros centros de trabajo), las auxiliares de enfermería pasan de los
1.287,02 euros a 858,01 euros (XHUP y centros de atención primaria) o
de los 1.148,43 euros a los 765,62 euros (si trabajan en otros
centros), las profesionales del trabajo y la educación social (en el
marco estatal de acción de intervención social) pasan de los 1.277,50
euros a 851,10 euros y de los 1.456,70 euros a 971,13 euros (en la
acción social con niños, jóvenes familias, etc.) y, por último, las
monitoras de actividades recreativas y de ocio pasan de los 1.134,64
euros a 756,42 euros (en el marco estatal de acción de intervención
social) y de los 1.287,36 euros a 858,24 euros (en la acción social con
niños, jóvenes, etc).
Por
otra parte y con respecto a la jornada reducida, una demostración de
las pocas garantías-afirma Aida Ruiz-es el seguimiento de sentencias del
Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) donde se ve cómo las
mujeres son expulsadas de los puestos de trabajo en base al hecho de
realizar una jornada reducida.
Por
otra parte, en el trabajo temporal no se permite la reducción de
jornada, y tanto mujeres embarazadas como mujeres que han terminado la
baja de maternidad son objeto de despido.
En
segundo lugar y con respecto a los contratos a tiempo parcial, la
directora de la FMAC explica cómo tradicionalmente, ha habido el
interrogante sobre el hecho de que las mujeres del estado español
"estén tan poco deslumbradas" por este tipo de contratos. La respuesta
hay que buscarla en la inseguridad que causa a las mujeres. Si antes de
1984 la jornada podía ser de 2/3 partes (hasta 26,6 horas máximo) a
partir del año 1984 ya se considera jornada reducida cualquiera
inferior a las 40h. Y aún más inseguridad provoca cuando a partir del
año 1994 el contrato parcial admite horas extraordinarias, es decir que
nos podemos encontrar paradójicamente con jornadas reducidas de 39
horas más horas extras. Y a partir de 1998 ya se introduce el concepto
de horas complementarias. Así pues la respuesta a esta "falta de
deslumbramiento por parte de las mujeres" es que no hay oferta de
puestos de trabajo a tiempo parcial ya que de hecho son a tiempo
completo.
Y
en tercer lugar sobre la adaptación de la jornada laboral, que sería
tanto para hombres como para mujeres, hay que decir que no está
desarrollada y que no está protegida jurídicamente. En la práctica la
regulación se reenvía a los convenios colectivos, cuando se sabe que
convenios de enfermería, limpieza, etc. al tratarse de sectores muy
complicados en cuanto a horarios y turnos de noche no está bien
regulado (de hecho sólo se ha encontrado en un convenio de ventas de
Tarragona y todavía muy genérico).
Agravamiento de la cronificación del desempleo de las mujeres
El desmonte del servicio público es una vuelta atrás, una vuelta a casa para las mujeres.
"Que
los poderes públicos no faciliten ninguna herramienta de apoyo a las
mujeres trabajadoras implica que estos poderes sólo consideran el papel
laboral de las mujeres como apoyo al salario familiar. Sólo así se
entiende esta falta de herramientas ", exclama la directora de la FMAC. Y
continúa argumentando esto cuando explica que en cada reforma ha
habido un goteo de pérdida de conciliación entre la vida laboral y la
personal o familiar. "Si la ley de Igualdad hubiera apostado en firme -
dice- habría comenzado a romper roles y la división sexual del
trabajo".
La
Reforma laboral ha incidido muy negativamente en el trabajo de las
mujeres ya que ahora tenemos más mujeres a tiempo parcial, las jornadas
irregulares han pasado del 5% al ??10%, la clasificación actual del
trabajo ya no se hace en función de la ocupación desarrollada sino de
los grupos de ocupación, lo que lleva a los derechos laborales a un
pantano o un lodazal, y finalmente hay más despidos por bajas laborales
sin tener en cuenta que la salud laboral de las mujeres no es igual a
la de los hombres.
Hay
que recordar también que a partir de 2012 con el paso del convenio de
sector al convenio colectivo de empresa, aumentan el número de jornadas
y hay un descolgamiento del convenio con respecto a la distribución
horaria de la jornada.
De qué herramientas disponen las mujeres
Ante
este panorama tan desolador como real, tenemos que partir de que en
Cataluña muchas mujeres trabajan en pequeñas y medianas empresas (PYME) y
que por tanto, el recorrido para sus derechos se halla en dirigirse al
órgano de representación sindical, o, sino hay, al delegado de
personal, hacer una denuncia a la inspección de trabajo (esta
posibilidad se usa demasiado poco) y finalmente la denuncia en un
juzgado de lo social.
El principal objetivo: la adaptación de la jornada laboral
Partimos
de que la Ley de Igualdad se hizo de espaldas al mercado de trabajo,
al ser de utilidad para las grandes y medianas empresas pero no para
las pequeñas. Por lo tanto la herramienta prioritaria para sacar a las
mujeres de esta cronificación de desempleo y pobreza sería poder
blindar la adaptación de la jornada laboral, buscando el punto de
inflexión para las dos partes, concluyen desde la FMAC.
La pobreza femenina se debe principalmente por la pérdida de empleo, pero también por la pérdida de derechos en el empleo.
Así
los servicios públicos están orientados por un lado hacia la
protección y la seguridad y por otra hacia el cuidado de los personas,
que son los ámbitos donde trabajan mayoritariamente las mujeres. Son
estos ámbitos los que están desmontando y "el desmontaje de los
servicios públicos afecta a todos, mujeres y hombres, pero
mayoritariamente a las mujeres" afirma Aida Ruiz.
Así
pues, este desmontaje provoca que las mujeres vuelvan a casa y se
vuelvan a reproducir aún más los roles sexistas ya que la mujer tiene
salarios más exiguos y con más horario siendo casi siempre la que vuelve
a casa.
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