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sábado, 9 de octubre de 2010

Argentina: Encuentro internacional de periodistas y escritoras en Buenos Aires


Información de Alejandra Waigandt
9 de octubre de 2010

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Encuentro internacional de periodistas y escritoras en Buenos Aires

Del 9 al 12 de noviembre

Sala Picasso, Paseo La Plaza (Av. Corrientes 1660)

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El XIX Congreso Mundial de Mujeres Periodistas y Escritoras se realizará por primera vez en Argentina, y reunirá a más de 500 profesionales de todos los rincones del planeta. Participarán figuras destacadas, entre ellas los expertos Carlos Soria (España), Juan Antonio Giner (Inglaterra) y Osvaldo Bayer (Argentina), las periodistas Milagros Pérez Oliva (España), Caddy Adzuba (África), Fabiola Calvo (Colombia) y Mona Moncalvillo (Argentina).

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‘Hacia un nuevo paradigma comunicacional en la Era digital. Los desafíos de la equidad’ es el eje que atravesará los talleres, conferencias y paneles que se desarrollarán durante las jornadas de debate. Este año el objetivo es reflexionar y generar acciones conjuntas sobre el impacto en la práctica periodística de las transformaciones sociales y culturales contemporáneas.

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El evento es impulsado por la Asociación Mundial de Mujeres Periodistas y Escritoras (AMMPE), que cuenta con una trayectoria de 40 años y presencia en unos 30 países. Actualmente Argentina ejerce la presidencia a través de la periodista Nily Povedano, quién orientó sobre el punto de partida de los debates: “Hoy comprendemos el mundo a través de redes informáticas y medios de comunicación electrónicos. El impacto de estas tecnologías (internet, blogs, redes sociales, wikis, comunidades de usuarios, herramientas de enfoque colaborativo y de construcción social) llevan al comunicador a la necesidad de repensar la profesión. En la era digital más grupos y sujetos ingresan con su identidad y sus temas al espacio público, que es el conjunto de la información periodística que circula en la sociedad”.

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La organización de la región patagónica FUNDeSUR (Fundación para el Desarrollo del Sur Argentino) participa este año, dando un carácter federal a la propuesta. El evento es patrocinado por la UNESCO y Naciones Unidas, y fue declarado de interés educativo y cultural por el Ministerio nacional de Educación y la Secretaria nacional de Cultura.



Informes e inscripción:
0054 (011) 43821853

0054 (02941) 435390 / 436962

www.ammpe.org

inscripciones@ammpe.org

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viernes, 25 de junio de 2010

Internacional: Discriminación en la cobertura periodística de la Copa Mundial

Por Alejandra Waigandt
Para ARTEMISA noticias
25 de junio de 2010
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Prácticamente no hay periodistas mujeres especializadas en deporte cubriendo el Mundial de Fútbol en Sudáfrica. La periodista especializada en torneos de fútbol masculinos de primera división Lorena Jaimerena reflexiona sobre la discriminación de las mujeres en este territorio a través de sus propias experiencias.
La mujer periodista se encuentra excluida de la cobertura multiplataforma prevista para la Copa del Mundo en Sudáfrica. Al mismo tiempo la mayoría de los medios de comunicación la tratan como objeto, reproduciendo estereotipos: la ridiculizan, hacen hincapié en sus atributos femeninos, la llaman por sus nombres de pila y desconocen su afición por el deporte en sí. Al interior de las empresas periodísticas, sólo los varones narran el fútbol mientras que a las mujeres se le niega esa posibilidad, así como comentar y entrevistar a los jugadores.
En Argentina los medios gráficos Clarín, La Nación, Olé, Perfil, Diario Popular, Crónica y Ámbito Financiero no han incluido periodistas deportivas en los equipos previstos para cubrir el torneo masculino más importante del planeta. Tampoco lo hicieron la televisión abierta (Canal 7 y Telefé) y por cable (TyC Sports, Cablevisión y DirecTV). En los medios audiovisuales, al igual que en las radios, hay productoras y presentadoras de noticias en los lugares de origen, pero para dar el pase a sus colegas varones.
En diálogo con Artemisa Noticias, la periodista deportiva Lorena Jaimerena cuenta su experiencia en torno a la cobertura periodística del fútbol: 'Para una mujer es muy difícil acceder a una instancia mayúscula como la cobertura de un mundial, a pesar de tener en su haber pergaminos, conocimientos y trayectoria', afirmó la periodista, que forma parte del equipo de Jorge Bullrich en la AM 1220 Cadena ECO.

-¿Cuál es tu participación en la radio?
Bullrich hace la cobertura del campeonato local de primera división. En ese marco a veces trabajo como comentarista en la radio, otras veces como vestuarista cubriendo algún equipo. Ahora estoy comentando los partidos del mundial, y el domingo hago comentarios de Argentina-México.
-¿Los miembros de equipos masculinos te brindan un trato diferencial?
Personalmente me siento segura en mi trabajo. De todas maneras el prejuicio está siempre primero. Noto alrededor la mirada de aprobación o de desaprobación a priori sobre que va ha decir una chica.
-¿Participaste en las eliminatorias?
-Sí, estuve cubriendo para la radio en la etapa de eliminatoria y prácticamente no había periodistas deportivas mujeres.
-¿Qué te dejó esa experiencia comparándola con tus colegas varones?
-Qué siempre aquello que vos hagas es poco. En mi caso antes de ser periodista formé parte de los equipos femeninos de Boca y River, y he participado en el seleccionado nacional donde me ha ido muy bien, pero nunca es suficiente. Cuando tapás ese hueco de no tener experiencia en fútbol te ningunean con que se trata de fútbol femenino.
-¿Pueden cambiar esas situaciones de discriminación?
Es difícil porque el ámbito del fútbol está muy masculinizado, también a nivel periodístico. Se necesita un cambio cultural, ya que están muy enquistadas estas prácticas en los lugares de decisión dentro del periodismo deportivo. A las personas que manejan los canales y las radios no se les ocurriría sumar a una mujer más allá que se sepa que está capacitada. Los varones se corporizan y parecería que el fútbol es el último espacio que les queda, por eso desestiman a las colegas mujeres.
-¿Hay descalificación a nivel de los jugadores y jugadoras?
El trato de los jugadores varones hacia las periodistas mujeres es de respeto. Nunca me pasó que un jugador no contestara mis requerimientos. En cambio en una rueda de prensa, cuando un director técnico vio que llegaba mi pregunta y había colegas varones que querían anticiparse, el DT miró hacia donde estaba yo y dijo ‘chicos, parecen mujeres’, subestimándolos al subestimarme a mí en mi condición de mujer. Estas situaciones son moneda
corriente.
-¿Es en el ámbito periodístico donde encontrás las mayores exigencias?
-Sí, tenés que posicionarte desde la actitud y el comportamiento. El margen de error se reduce a cero prácticamente. Estás siendo evaluada permanentemente, te exponen con la mirada, con preguntas, con comentarios de descalificación. Aunque la reprobación viene sobre todo de los pares que ya tiene un nombre y un lugar conquistados.
-¿Hay solidaridad de género entre las periodistas deportivas?
-Lamentablemente hay muy pocas periodistas mujeres en el fútbol de primera división, al menos en las canchas, los vestuarios. Las mujeres tenemos que animarnos más a ocupar espacios que naturalmente no pertenecen a ninguno de los géneros. Hay que desmitificar esto de que el fútbol es sólo cosas de hombres.
Jaimerena confiesa que espera lograr un mayor reconocimiento de su tarea periodística por parte de sus colegas varones. 'No hay ningún espacio reducido a uno de los géneros, tanto el fútbol como el periodismo deportivo no son excluyentes de varones o mujeres. En ese marco es imprescindible una mayor participación de mujeres con conciencia de género', concluyó.

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jueves, 24 de junio de 2010

Sudáfrica: Trata de personas y la propagación del VIH/SIDA

Por Alejandra Waigandt
25 de junio de 2010
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En Sudáfrica organizaciones civiles alertaron sobre un incremento de la trata de personas y la propagación del VIH/SIDA, tras el arribo de miles de hinchas de fútbol de distintos países por el campeonato internacional de fútbol masculino. Mientras la FIFA y las autoridades locales distribuyen preservativos gratuitos, la organización Ejército de Salvación habilitó una línea telefónica para la recepción de denuncias sobre trata.

Varias organizaciones civiles alertaron sobre un incremento del crimen de la trata de personas en Sudáfrica, debido a la convocatoria de la Copa Mundial de Fútbol 2010. Las principales víctimas de las redes mafiosas de tratantes son las mujeres y las niñas que explotan a través del comercio sexual, y según la prensa suráfricana unas 40 mil mujeres de Zimbabue, Mozambique, Rumanía, Rusia, entre otros países, desembarcaron en ese país para ejercer la prostitución en las calles y los burdeles.

Si bien la prostitución está prohibida en Sudáfrica y es un delito penado con fuertes multas, mujeres de diferentes edades ofrecen servicios sexuales en cercanías a los hoteles, entre ellos el Michelangelo, donde se aloja el presidente de la FIFA, Joseph Blatter. El torneo ha reunido a varones dispuestos a pagar por sexo, y según un medio local gastan unos 1.300 rands (135 euros) por servicio sexual.

Las organizaciones civiles en alerta advierten también sobre el crecimiento de la enfermedad VIH/SIDA. Se estima que 5,7 millones de personas viven con el VIH, 500 mil se infectan cada año y un 35 por ciento de mujeres portan el virus. Las prostitutas saben que pueden infectarse, pero dicen que muchos clientes se niegan a utilizar el condón. Las autoridades reparten preservativos gratuitos en diferentes barrios, mientras que la FIFA ha impulsado una distribución en las zonas habilitadas para los hinchas.

Por su parte la organización internacional Ejército de Salvación ha habilitado una línea telefónica gratuita antitrata de personas (0800-RESCUE o 0800-7372830800-737283), que recibe las 24 horas denuncias sobre posibles situaciones de trata de personas por índole sexual y explotación laboral. 'Donde quiera que haya un evento grande internacional, aumenta la demanda de prostitución. Esto involucra tanto a gente de Sudáfrica como a extranjeros', señaló Marieke Venter, coordinadora del grupo designado para este tema.

La Coalición contra la Trata de Mujeres y Niños sostiene que 'a nivel internacional más de un millón de niñas y niños del mundo son vendidos, y el 87 por ciento son explotados sexualmente por medio de pornografía, prostitución, turismo y tráfico infantil. Las mujeres y las niñas son los principales objetivos de las grandes mafias que trafican personas con fines sexuales'

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miércoles, 28 de abril de 2010

Argentina - Bolivia: Un puente a favor de los derechos migratorios

Por Alejandra Waigandt
28 de abril de 2010




Muchas mujeres migrantes bolivianas no tienen acceso a información ni a insumos como los métodos anticonceptivos. En ocasiones tampoco logran hacerse entender en hospitales y centro de salud debido a diferencias culturales. Una estrategia de comunicación dirigida a la población migrante y a las y los efectores de salud.

Hace 11 meses en una reunión binacional entre Bolivia y Argentina por la situación de la población migrante boliviana, se diagnosticó que la falta de acceso a la información en torno a sus derechos vulnerabiliza al colectivo de mujeres usuarias del servicio de salud pública. También que existe una brecha entre la legislación en materia de migración y salud de las mujeres y la implementación de políticas públicas respecto de ese marco. Tras ese encuentro el Estado argentino, Naciones Unidas y organizaciones de la sociedad civil confluyeron en un proceso que dio como resultado una campaña para promover los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres migrantes.

Esta estrategia de comunicación basada en cuñas radiales y material gráfico fue presentada hace unos días en el Centro de Informaciones de Naciones Unidas (CINU). Allí la oficial de enlace de la delegación del Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA) Eleonor Faur explicó que 'casi un 60 por ciento de las migrantes bolivianas que dan a luz en maternidades públicas de Buenos Aires (donde se concentra el 60% del total de la población proveniente de Bolivia) no planifica el embarazo. Menos del 40 por ciento de esas mujeres utiliza algún método anticonceptivo para evitarlo. Muchas otras migrantes no tienen acceso al servicio de salud ni a los métodos anticonceptivos, y sus vidas están en riesgo'.

Esta realidad puede ser modificada mejorando el acceso a la información y a los insumos de las mujeres migrantes, según las personas comprometidas con las comunidades extranjeras radicadas en el país y la salud de la población femenina, es por eso que impulsaron una campaña para promover el ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos entre las mujeres migrantes, y el respeto de los mismos en los organismos públicos (ver recuadro).

'El país tiene un marco legal progresista', aseguró Faur acerca de la migración y la salud sexual y reproductiva, y destacó las dos leyes que convergen en este proyecto comunicacional: la Ley de Migraciones aprobada en 2004, y la Ley de Salud Sexual y Procreación Responsable sancionada en 2002. La primera de estas normas reemplazó a la Ley Videla, que era fundamentalmente restrictiva.

'Veía al inmigrante como un sospechoso, en especial si vivía en la pobreza. Tuvo una vigencia de 20 años durante la democracia y fijó prácticas sociales negativas que aún siguen vigentes', aseguró Gabriela Liguori, coordinadora general del Servicio Ecuménico de Apoyo y Orientación a Migrantes y Refugiados (CAREF).

Liguori relató entonces que en el Hospital de Clínicas de Ciudad de Buenos Aires vio un cartel escrito a mano en el área de urgencia que advertía: no será atendido sin DNI. 'Es evidente que no estaba dirigido al ciudadano argentino que olvidó el DNI debido a la emergencia de salud que lo llevó al hospital, me pregunto cuánto dice ese cartel y esa pared al ciudadano extranjero que no logra regularizar su situación legal', agregó.

La nueva Ley de Migraciones, la 25.871, reconoce en la migración un derecho humano inalienable y obliga al Estado a garantizar su ejercicio en condiciones de igualdad y universalidad. Establece por ejemplo que no podrá negarse ni restringirse el acceso a la salud, la asistencia social o atención sanitaria a todos los extranjeros que lo requieran cualquiera sea su situación migratoria. 'Tenemos que aprender a valorar la norma que hemos logrado. Es importante que podamos difundirla para que efectivamente se aplique, tanto entre migrantes como en las organizaciones que tienen la obligación de hacerla efectiva', insistió la experta de CAREF, una de las organizaciones que participó activamente en la estrategia de difusión de los derechos de las mujeres migrantes.

Menos comunicación, más desigualdad

Las diferencias culturales son un obstáculo importante en el acceso a la salud de la población migrante. 'En los hospitales muchas veces no nos entienden cuando nos expresamos y las más vulnerables son el 70 % de las bolivianas que vienen de las zonas rurales. En vez de ir al hospital terminan optando por beber una tasa de mate (infusión de hierbas), dejan la visita al médico para más adelante, y ha pasado que no llegan, mueren en el camino', denunció la boliviana Emiliana Mamani, de la organización Q’Amasan Warmi (fuerza de mujer).

Mamani llegó a la Argentina a la edad de 23 y con el tiempo abrió su propio taller de costura. Tiene tres hijos y se estableció con un varón boliviano que residía en el país. Cuando se intensificó la lucha contra los talleres clandestinos en la Ciudad de Buenos Aires, Mamani debió soportar malos tratos de los agentes públicos y recurrió a las organizaciones de la colectividad boliviana, pero encontró que estaban integradas sólo por varones. Según Mamani las que más trabajan son las mujeres bolivianas, por eso salió a buscarlas y formaron la organización Q’Amasan Warmi. 'Hay aspectos de nuestras vidas que sólo nosotras podemos entenderlos, por eso nace Q’Amasan Warmi, y nuestra finalidad al participar en esta campaña es acercarnos más a las mujeres bolivianas y hacerles entender que todas tenemos derechos'.

Paula Ferro, del Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable, reconoció que 'el desconocimiento y el no poder comunicarnos adecuadamente constituyen barreras reales en términos de acceder a una salud que nos brinde autonomía. El tema de la sexualidad implica otras barreras y en el caso de la población migrante hay que sumar la lógica de la extranjeridad y el desplazamiento. Sabemos que el servicio de salud no está garantizado hasta que la persona migrante efectivamente toma conocimiento de la información y de los elementos necesarios para decidir de manera libre cómo ejercer su sexualidad y su vida reproductiva'.

'Tenemos que lograr comunicar efectivamente qué brinda el sistema de salud pública, y al mismo tiempo, al generar políticas públicas, debemos considerar las particularidades, las vivencias, las historias, los mundos que habitan estos grupos', señaló Ferro fundamentando la intervención del Ministerio de Salud de la Nación en dicha campaña.

La funcionaria destacó la inclusión de la perspectiva de género en el proyecto comunicacional. 'Hay que incorporar la mirada de la desigualdad histórica en las acciones que generamos desde los espacios estatales, es la manera de llegar realmente a dónde está el problema', dijo en referencia a las cuñas radiales protagonizadas por mujeres bolivianas, cuyos testimonios hacen visible el sometimiento que soportan por ejemplo en los matrimonios heterosexuales. Muchas veces viven situaciones de violencia y no tienen posibilidades de disfrutar una sexualidad libre, sana y placentera, ya que no cuentan con información, tienen vedado el uso del preservativo y no acceden a los métodos anticonceptivos.

Falta de insumos

De acuerdo la las expertas que presentaron la campaña, para un efectivo ejercicio de derechos sexuales y reproductivos, las mujeres deben acceder a información, pero también a insumos. En Argentina la provisión de métodos anticonceptivos está garantizada por la Ley de Salud Sexual y Reproductiva. El 7 de abril, en una actividad realizada en la Legislatura porteña, Mabel Bianco, presidenta de FEIM e integrante del comité coordinador del CoNDeRS (Consorcio Nacional de Derechos Reproductivos y Sexuales) cuestionó la falta de provisión y continuidad en la entrega de estos insumos en la Ciudad de Buenos Aires. Paula Ferro explicó a Artemisa Noticias que durante la segunda quincena de abril habrá un refuerzo en la provisión de insumos para la Capital Federal, y aclaró que el Programa de Salud Sexual y Reproductiva del Ministerio de Salud de la Nación los está entregando en tiempo y forma, y no hay faltantes en las provincias.

Por su parte la coordinadora del Programa de Salud Sexual y Reproductiva porteño, Silvia Oizerovich, que asistió a la presentación de la campaña de difusión de derechos migratorios, reconoció que la disponibilidad de métodos anticonceptivos en el servicio de salud porteño es insuficiente y que enfrentan problemas presupuestarios. Aseguró que la situación se regularizará a fin de mes.

En ese contexto, las especialistas de las organizaciones públicas y la sociedad civil, señalaron que este proyecto para divulgar derechos logrará reducir la brecha entre el marco legislativo favorable y la implementación de políticas públicas, y mejorar el acceso a la información y también a insumos de las mujeres migrantes.

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jueves, 4 de febrero de 2010

Internacional: Violencia contra mujeres periodistas

Por Alejandra Waigandt
3 de febrero de 2010


El año pasado unas 50 trabajadoras de medios de comunicación de distintas partes del mundo fueron víctimas de violencia de género. Otras 7 perdieron sus vidas. Filipinas fue el país más mortífero. Las intimidaciones fueron especialmente cruentas en República Democrática del Congo y México. En Argentina también se registraron amenazas de muerte y violencia laboral.

En diferentes regiones del mundo las periodistas son atacadas debido a su género, sobre todo cuando trabajan por los derechos de las mujeres y en países castigados por las guerras. El 2009 fue un año especialmente mortífero, según el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés), ya que unas siete trabajadoras de medios perdieron sus vidas mientras practicaban su profesión. Natalya Estemirova fue secuestrada y baleada en Chechena, Uma Singh apaleada salvajemente en Nepal, María Eugenia Guerrero violada y asesinada a golpes en Ecuador, y Marife Montano, Neneng Montaño, Leah Dalmacio, Gina de la Cruz y Marites Cablitas masacradas en Filipinas. La matanza de estas periodistas más 25 colegas masculinos cuando cubrían las elecciones en la provincia filipina de Maguindanao, fue el evento más letal para la prensa en la historia del CPJ.

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Enlace a seguir leyendo en Artemisa Noticias

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martes, 20 de enero de 2009

Argentina: Usos del tiempo. Una desigualdad que no se cuenta

Por Alejandra Waigandt
Buenos Aires. 20.1.2009
para ARTEMISA http://www.artemisanoticias.com.ar/

El sistema estadístico argentino está en crisis, escasean las investigaciones sobre la distribución del trabajo remunerado y no remunerado, y el impacto de las actividades en el mercado laboral. En ese marco, es aún más difícil mostrar el uso que hacen varones y mujeres de su tiempo. Un grupo de especialistas analiza este panorama y denuncia que el tema no es una prioridad política para la actual gestión de gobierno.

La mayoría de las mujeres argentinas participa en la administración del hogar y dedica más tiempo que los varones al trabajo doméstico y de cuidados no remunerados, sobre todo las que tienen hij@s pequeñ@s. Ellos intervienen cada vez más en actividades no pagadas para el propio hogar, aunque les dedican muy poco tiempo y suelen encargarse de tareas como llevar los chicos a la escuela o hacer las compras, pero la limpieza de la casa o la alimentación y salud de la familia siguen a cargo de las mujeres. Esta división de tareas muchas veces impide que ellas participen activamente en el mercado de trabajo, en especial si viven en hogares de escaso recursos, que no pueden pagar servicios de cuidado ni domésticos.

Estos son algunos de los resultados de las escasas investigaciones que se produjeron en el país sobre el uso del tiempo. Especialistas en la materia advierten que la desigualdad en el reparto de las actividades no remuneradas, que discrimina a las mujeres, no es una prioridad política para la actual gestión de gobierno y falta producir información representativa como para formular políticas tendientes a corregir esta situación de inequidad.

En el país hay una única investigación que los y las metodólgas consideran representativa y confiable, pero la misma se limita a la Ciudad de Buenos Aires.

Esta escasez de investigaciones sobre el uso del tiempo desacredita al país, pues en 2007 se comprometió a avanzar en el tema en el marco de la Décima Conferencia Regional sobre la Mujer de América Latina y El Caribe en Quito, Ecuador. Hace un tiempo la situación se complicó más porque la gestión a cargo del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) es cuestionada por manipulación de datos. Ya en 2006 las estadísticas oficiales dejaron de estar disponibles para el público, y poco después se postergó la producción de la Encuesta de Condiciones de Vida, que ejecutaba ese organismo y que contiene interrogantes sobre el cuidado de niños y niñas. La Encuesta Permanente de Hogares (EPH), del INDEC, también contiene algunas preguntas tendientes a rescatar la división familiar de las tareas domésticas, sin embargo la investigadora del CONICET, Laura Pautassi, aseguró que ''hoy día los datos son inutilizables porque son poco confiables''. Para la experta esta situación profundiza el déficit general que afecta al país respecto de la producción de estadísticas.

La consultora independiente Claudia Giacometti analizó que ''la ausencia de investigaciones está reflejando prioridades políticas, por eso no haría una critica al INDEC, sino al interés político. Si el reparto de tareas no remuneradas no es una prioridad política, es poco probable que se desarrollen investigaciones en ese sentido''. Corina Rodríguez Enríquez, del Centro Interdisciplinario para el Estudio de Políticas Públicas (Ciepp), agregó que ''el tema del uso del tiempo no figura en la agenda pública y esto juega en un doble sentido: no está en agenda, entonces no se produce información, y como falta información no se incluye en la agenda''. Las tres especialistas coincidieron en que ''es difícil que se produzcan cambios en el merco de la actual gestión''.

Una excepción

La Encuesta de Uso del Tiempo (EUT) de la Ciudad de Buenos Aires mencionada por las expertas es una respuesta a la Ley 1168, que obliga a medir con periodicidad el uso del tiempo y a formular políticas públicas. La investigación que se publicó hace dos años alcanzó a unas 2,14 millones de personas de entre 15 y 74 años, 55 por ciento mujeres y 45 por ciento varones, de hogares residenciales. Valeria Esquivel, investigadora docente de la Universidad Nacional de General Sarmiento, diseñó esta encuesta, que mide la participación de varones y mujeres en actividades remuneradas y no remuneradas, y el tiempo que unos y otras dedican a cada una de ellas. También impulsó las alianzas institucionales necesarias para la obtención de una producción estadística oficial replicable a nivel nacional.

Este trabajo visibilizó entonces el reparto desigual del tiempo entre géneros, más precisamente que las mujeres se hacen cargo por más horas y en mayor proporción del trabajo doméstico y de cuidados no remunerados, y por ello tienen una inserción menos propicia en actividades capaces de generar ingresos monetarios. Un resultado menos esperable refiere a que las mujeres trabajan sólo 20 minutos más que los varones. Ellas invierten unas 7 horas en trabajo para el mercado, doméstico y de cuidados no remunerado, mientras que ellos 6:45.

''Las diferencias sustanciales aparecen en relación al tipo de trabajo que realizan unas y otros, y a la cantidad de horas que les dedican'', explicó Esquivel. Prácticamente todas las mujeres (93 por ciento) participan en el trabajo doméstico no pagado, además dedican unas 3 horas diarias a esta actividad. En cambio los varones intervienen menos (66 por ciento) y utilizan apenas una hora en este quehacer. En términos de cuidados de niñ@s y/o adult@s no rentados, la participación es de 31 por ciento en el caso de las mujeres y 20 en los varones, sin embargo el tiempo que dedican a esta actividad difiere muchísimo: más de una hora ellas y apenas 20 minutos ellos.

Sobre varones y mujeres ocupadas con hij@s, la experta precisó que ''ellos dedican muy poco tiempo al cuidado de niños y niñas y lo hacen cuando finaliza sus jornadas de trabajo remunerado. Ellas en cambio terminan antes con el trabajo para el mercado, justamente para encargarse de buscar los chicos del colegio, alimentarlos, vigilar que realicen las tareas escolares, garantizar su entretenimiento y descanso. En ese sentido las madres ocupadas se ven obligadas a una inserción en el mercado en condiciones diferentes a las de los varones, por ejemplo deben aceptar trabajos más informales o afrontar penalidades en términos de salario''.

''La sociedad sigue naturalizando que el trabajo doméstico y de cuidados corresponde a las mujeres, por eso sólo una parte de la población tiene el problema de conciliar el trabajo remunerado y no remunerado. Si todos nos hiciéramos cargo más equitativamente, las mujeres afrontaríamos en mejores condiciones las negociaciones en el mercado'', reflexionó Esquivel, y agregó: ''Los y las pobres hacen más trabajos domésticos y de cuidados no remunerados, es decir que las asimetrías de género también tienen que ver con las clases sociales y sus posibilidades de acceso a servicios de cuidado''.

Datos parciales

Existen conversaciones con miras a una nueva EUT en la Ciudad de Buenos Aires, para la obtención de datos comparables, aunque su concreción va a depender de la utilización de los datos recolectados en 2005 por parte de las instituciones y de las prioridades que establezca ese uso. Estos datos fueron empleados para un informe de CEPAL titulado La organización del cuidado de niños y niñas en Argentina y Uruguay: avances y resistencias, y publicado en 2007.

La economista Corina Rodríguez Enríquez participó en su elaboración y confirmó que también se utilizaron datos de la Encuesta de Condiciones de Vida de 2001 ejecutada por el SIEMPRO (Sistema de Información, Monitoreo y Evaluación de Programas Sociales).

Según Rodríguez Enríquez este estudio confirmó que ''la organización del cuidado de niños y niñas en ambos países se basa en el trabajo no remunerado de las mujeres. Aquellas que viven en hogares con mayores recursos pueden conciliar el propio trabajo de cuidado con el servicio de cuidado pagado e insertarse en el mercado de trabajo; en cambio las mujeres de bajos ingresos deben ocuparse ellas mismas del cuidado de niños y niñas y prácticamente renunciar al trabajo remunerado''. La investigadora añadió que en este tema es clave la ausencia del Estado y confirmó que en ninguno de los países incluidos en el informe se formularon políticas tendientes a modificar dicha situación.

Otros antecedentes

Hay una encuesta de opinión que muestra que la participación de los varones en el trabajo doméstico y de cuidados está creciendo. La misma fue realizada en 2006 por el Equipo Latinoamericano de Justicia y Género (ELA), que entrevistó a unas 1600 mujeres de las áreas urbanas más densas del país (Región Metropolitana, Gran Rosario y Gran Córdoba). Las especialistas consideran que aporta poca información porque falta la voz de los varones.

Sobre el contenido de la investigación, la especialista Laura Pautassi evaluó que si bien los varones participan más en la administración del hogar, se encargan principalmente de tareas relacionadas con la sociabilización de los miembros de un hogar, llevan a los y las niñas a la plaza o pasear, se encargan de las compras, etcétera. Mientras, las tareas de limpiar, cocinar, lavar, etcétera, siguen mayormente a cargo de las mujeres''.

Al igual que otros estudios, la investigación de ELA reveló que el trabajo no remunerado o reproductivo insume unas 31 horas semanales en promedio, tiempo que varía considerablemente según la configuración familiar, siendo bastante mayor entre las mujeres que viven con hijos e hijas.

Otro antecedente sobre uso del tiempo entre las mujeres en la Ciudad de Buenos Aires es el relevamiento que impulsó en 1998 María Lucía ''Pimpi'' Colombo, en ese momento legisladora porteña, y el economista Alejandro Rupnik. Este estudio mostró que del total del tiempo que trabajan, 67,9 por ciento es no remunerado. También que las mujeres no ocupadas con hijos e hijas pequeñas trabajan 7:20 horas, incluidos sábados y domingos, mientras que las mujeres ocupadas con niños y niñas laboran 11:20 horas. La consultora Claudia Giacometti aclaró que son datos parciales. También es parcial la información aportada por investigaciones como la Encuesta de Condiciones de Vida o la Encuesta Permanente de Hogares. ''A nivel país no hay nada sistematizado'', insistió.

Si bien el Consejo Nacional de la Mujer propone en su página web una encuesta sobre el uso del tiempo, las expertas consultadas consideran que no es relevante y critican al organismo porque ''ha hecho muy poco'' respecto de este tema.

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miércoles, 12 de noviembre de 2008

Iberoamérica-Argentina: Entrevista a Montse Boix

Por Alejandra Waigandt
per ARTEMISA noticias
12.11.08
http://www.artemisanoticias.com.ar/site/notas.asp?id=45&idnota=6286


''Hay que instrumentar los planes de igualdad en los medios''

En su visita a la Argentina Montserrat Boix, periodista española especializada en política exterior y género, afirmó que en América Latina hay países que están avanzando en el tratamiento periodístico de la violencia de género, gracias al activismo de las organizaciones de mujeres. Sin embargo, según su opinión, en Argentina el movimiento feminista aún carece de reflexión en comunicación y no se plantea cómo llegar a los medios de comunicación. Dialogamos con ella.

La periodista Monserrat Boix y destacada representanta del movimiento de mujeres de España arribó a Argentina el miércoles 29 de octubre para participar en debates sobre el uso social de las nuevas tecnologías. Fue invitada por FLACSO en el marco del encuentro Creadoras de la Sociedad del Conocimiento: Diálogo Entre Mujeres Iberoamericanas (ver Hacia una sociedad de la información más equitativa).


Boix nació en Barcelona, donde estudió Ciencias de la Información y al recibirse se mudó a Madrid para trabajar en periodismo. Ingresó a la Televisión Española y se especializó en política exterior. En países árabes y del norte de África tuvo mayor conciencia del sometimiento de las mujeres y se acercó al feminismo. Creó el portal Mujeres en Red (www.mujeresenred.net) y los últimos años los dedicó a la investigación en género y las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC).

- ¿Cómo te hiciste periodista y feminista?
- En mi vida estas dos perspectivas son transversales, pero ambas fueron surgiendo. Siempre me interesó la mediación con la sociedad desde la comunicación social. He trabajado sobre todo en política exterior y recuerdo que en los ’90 en países como Argelia había mucha presión sobre las mujeres por parte de islamitas radicales. No podían salir solas y las que iban sin velos eran roseadas con ácido. Conocí entonces el movimiento de mujeres que reflexionaba sobre estas cuestiones. A partir de ese momento confluyeron el periodismo, el feminismo y la perspectiva de género.

- ¿Qué otra experiencia personal hizo que te involucraras activamente en la lucha por los derechos de las mujeres?
- Me ayudó mucho el portal Mujeres en Red. Empecé subiendo interrogantes sobre los derechos de las mujeres y comprendí que muchas de las respuestas que buscaba habían sido generadas hacía años. El problema era que nuestra genealogía, nuestros documentos no estaban disponibles. Continué entonces compartiendo inquietudes, pero también haciendo visibles las respuestas que estaban dadas.

- ¿Por qué teniendo un espacio en un medio masivo decidiste crear este medio digital?
- Incursioné en las nuevas tecnologías porque periodistas de Cataluña aseguraban que había que utilizarlas. Poco a poco supe que en Internet podía publicar lo que no podía contar en televisión, donde el tema de las mujeres es secundario. También significaba una salida, en España gobernaba la derecha, así que trabajaba muy poco.

- Igual lograste mantener tu espacio en televisión…
- Sí, pero en televisión no podía ser crítica, así que utilizaba la red para denunciar por ejemplo lo que ocurría con las guerras en Irak. Sin embargo no hay que desaprovechar las posibilidades de publicar ciertos temas en los medios tradicionales, pues cuando esto no es posible, tenemos nuestros propios medios que nos permiten decir lo que creemos que debemos decir en cada momento. Igualmente en España los medios de comunicación están empezando a cambiar y el proceso es acompañado por el gobierno socialista a través de la instrumentación de políticas de género.
Hay dos leyes claves. La Ley Integral contra la Violencia de Género, la primera en aprobarse, incluyó un apartado específico sobre el rol de los medios de comunicación en este tema. Cuestiona por ejemplo los estereotipos porque pueden potenciar situaciones de violencia. Luego llegó la sanción de Ley Orgánica para la Igualdad Efectiva de mujeres y hombres, donde también hay referencias específicas al papel de los medios públicos en relación a los estereotipos, el lenguaje sexista y la paridad en los especiaos de representación.

- ¿Los medios masivos cumplen con estas disposiciones?
- El problema es que hay que reglamentar estas leyes. La presión mediática es muy fuerte y sigue reinando el concepto de que los medios son capaces de autoregularse, sin necesidad de que se interfiera en sus contenidos. En España, televisoras privadas y públicas firmaron un acuerdo de autoregulación para no emitir ciertos contenidos en horario infantil y fue un rotundo fracaso. La autoregulación no funciona. Ahora tenemos estupendas leyes, pero la gente no se atreve a plantear a los medios que las están contraviniendo.

- ¿Qué soluciones analizan ante ese panorama?
- Se intenta generar un clima de buen rollo, como decimos en España, para que los medios de comunicación se den cuenta de que hay límites que no se pueden pasar. Al mismo tiempo, hay que empezar a instrumentar los planes de igualdad en los medios. Ese sería el reto de este momento.

Violencia de género

- ¿Cómo ves los medios de comunicación en Argentina desde una perspectiva de género?
- En países de América Latina es muy interesante el tratamiento de la violencia de género, sin embargo en Argentina está muy oculto. Parecería que no matan a las mujeres, ni las golpean o que no existiera este tipo de agresión. Este es un indicio de que hay niveles muy encubiertos todavía. Hay que trabajar mucho por la visibilización de este tema. En España las organizaciones de mujeres comprábamos periódicos para monitorear la cantidad de mujeres muertas por violencia de género. Colocábamos en una web el nombre y la situación en que murió, y de ese modo visibilizamos el número de víctimas. Pudimos mostrar que morían muchas más mujeres de lo que se pensaba, y que había que tomar este tema en serio y adoptar medidas.

- ¿Qué diferencia ves en el proceso de nuestros países respecto de lo que ocurrió en España?
- En nuestro país las organizaciones de mujeres se formaron y entrenaron para incidir en los medios de comunicación. También ayudó el pacto entre las organizaciones y las mujeres políticas, que fueron capaces de trasladar el problema de la violencia de género al debate político, de modo que el Partido Socialista se comprometió a sancionar la ley integral contra la violencia de género. Hubo conciencia de la importancia de trabajar una unidad.

- ¿Qué significa trabajar una unidad?
- Las organizaciones tienen diferentes puntos de vista sobre determinadas cuestiones, sin embargo el tema de la violencia de género es aglutinador. Es difícil no estar de acuerdo con el derecho de las mujeres a nos ser golpeadas ni violentadas psicológicamente. En España hubo organizaciones que incluso dejaron de lado broncas habituales en otros temas. De este modo se consiguió avanzar.

- ¿Existe experiencias similares en países de América Latina?
- Sí, creo que en países como Guatemala y México se puede avanzar, las mujeres en esos países están trabajando de manera muy interesante el tema de la violencia de género. También en Nicaragua pese a la represión de feministas por parte del gobierno. Me extraña ver que en Argentina no ocurra lo mismo.

- ¿Por qué la extrañeza? ¿Qué expectativas tenés en relación a nuestro país?
- No sé por qué. Conozco RIMA (Red Informativa de Mujeres de la Argentina) que es una red muy potente e interesante de trabajo, pero las organizaciones que trabajan en forma conjunta en el tema de la violencia de género son pocas. Además lo que hacen no se traslada a los medios de comunicación ni a la opinión pública.

- ¿A qué crees que se debe esa falta de incidencia en los medios?
- Pueden estar faltando estrategias de comunicación. Seguramente hay organizaciones que están trabajando muy bien, pero no se plantean como llegar a los medios. Creo que el movimiento feminista en general carece de reflexión en comunicación. Se hacen cosas muy interesantes pero no se comunican. Quizás tampoco se molestan en pensar si lo que hacen puede tener repercusión en los medios de comunicación. Los blogs por ejemplo son una manera útil de ir contando las cosas que se van haciendo.

- ¿Todas tenemos que hacer blogs?
- Tampoco es eso. Pero el blog es una de herramienta fácil de utilizar para una persona que no tiene conocimientos técnicos. En este sentido las organizaciones de mujeres puede esperar a tener presupuesto para contar con una página web u organizar un blog colectivo para publicar allí las actividades que realizan. Creo que los blogs y otras herramientas de la llamada web 2.0 son muy interesantes desde la perspectiva de la autonomía de las personas y de los grupos para poder estar en la red y participar en esta gran conversación.

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Iberoamérica-Argentina: Hacia una sociedad de la información más equitativa

Por A.W.
para ARTEMISA noticias. 12.11.2008

http://www.artemisanoticias.com.ar/site/notas.asp?id=45&idnota=6285


Las mujeres tienen menos acceso a las nuevas tecnologías que los varones, ya sea porque son menos estimuladas a apropiarse de esa herramienta o porque carecen de la destreza tecnológica necesaria. Este y otros temas fueron analizados por expertas argentinas y españolas en nuevas tecnologías y género en la mesa ''Presente y Futuro de la Sociedad de la Información en Iberoamérica: las mujeres en la creación y gestión de conocimientos e iniciativas innovadoras'', realizada el pasado 5 de noviembre y organizada por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO).


Las españolas Monserrat Boix y Cecilia Castaño, y la argentina Gloria Blonder coincidieron en que ''la sociedad industrial ha dado paso a la sociedad de la información''. En éste paradigma, aseguraron, comunicación no significa sólo recibir, sino que también implica el derecho a emitir, y las nuevas tecnologías son herramientas claves para ejercitar el derecho de las personas a la información y la comunicación.

Cuando la periodista Monserrat Boix analizó la influencia de las nuevas tecnologías en el desarrollo de la sociedad, precisó que ''se están conformando dinámicas sociales en función de las herramientas que se diseñan. De ese modo quienes diseñan la tecnología y la comercializan están marcando el desarrollo de la sociedad de la información''. La experta advirtió entonces que ''el problema es que la ciudadanía no está reflexionando sobre el uso que quiere darle a esta tecnología''.

La especialista en género y TIC explicó que ''la prioridad de quienes marcan este desarrollo es comercial y la ciudadanía está muy lejos de poder decir cómo quiere ese desarrollo. Es verdad que no se generan oportunidades, pero por otra lado tampoco hay empeño en reflexionar sobre ésto. Estamos utilizando un montón de herramientas sin pensar para qué o qué queremos transmitir''.

''Los sectores que integramos esta sociedad –amplió Boix– tenemos que participar en el debate sobre el tipo de sociedad de la información que queremos. En los espacios políticos, por ejemplo, quienes diseñan las políticas públicas para el desarrollo de la sociedad de la información, provienen del sector privado, con lo cual dichas políticas publicas se están convirtiendo en formulas favorables a las estrategias de las empresas privadas. Tenemos que reflexionar sobre el destino de nuestros datos. En este momento hay una tendencia a dejarlos en manos de tres o cuatro corporaciones y Google controla casi todo el planeta. Son éstas las que deciden utilizar nuestros datos según sus conveniencias. Esta tendencia genera peligros como una mayor concentración de los servicios en determinadas empresas. Ahora las personas que utilizan estos servicios son más vulnerables''.

En el reto de construir una sociedad de la información más ética y sostenible, la experta española dijo que resulta fundamental que el conocimiento sea libre y pueda compartirse. ''Un espacio clave lo constituyen las comunidades de desarrollo de software libre y de conocimiento libre'', puntualizó e instó a las organizaciones de la sociedad civil a apropiarse de la llamada web 2.0, un conjunto de herramientas que sirven para mejorar la interactividad y profundizar la interrelación.

La española Cecilia Castaño habló de las llamadas brechas digitales, que demuestran que las inequidades entre varones y mujeres también existen en la sociedad de la información. Según sus investigaciones, las mujeres están en desventaja no sólo porque tienen menos acceso a las nuevas tecnologías (primera brecha), sino también porque se ven menos incentivadas y carecen de las habilidades necesarias (segunda brecha). Más precisamente ''realizan un uso más restringido de actividades que requieren, además, menos destreza tecnológica''.

Según la investigadora, las TICs son la llave para participar en el mundo global de este siglo, por eso es imprescindible promocionar acciones para que las mujeres accedan a las nuevas tecnologías y adquieran las llamadas ''infohabilidades''

La especialista Gloria Blonder ahondó en el tema de las brechas digitales. Mencionó que ''es necesario preguntarse dónde y cómo las mujeres habitamos la sociedad de la información''. Explicó luego que ''en el acceso de las mujeres al software y al soporte técnico influyen restricciones económicas, culturales, geográficas, educacionales, etc. Al mismo tiempo, pocas mujeres participan en la producción de contenidos y menos aún son propietarias de las TICs'.

La experta aseguró que ''hay que crear condiciones para que las mujeres puedan habitar la sociedad de la información de una manera más amigable y para ello tenemos que lograr que esa sociedad sea más inclusiva, diversa, democrática y creativa'', concluyó.

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miércoles, 23 de abril de 2008

Argentina: la telenovela Vidas Robadas une la ficción con un hecho real de trata

''La trata es un tema difícil, genera angustia, controversia y quilombo''
Por Alejandra Waigandt

En Argentina la telenovela Vidas Robadas une la ficción con un hecho real, el secuestro y la venta de una joven que es forzada a prostituirse. Tras un debut exitoso y una baja en el ráting, aparecieron versiones sobre su levantamiento. El reconocido guionista Marcelo Camaño desmiente esa posibilidad y agradece el apoyo recibido por ONG's relacionadas con la problemática, quienes sospechan que los intentos de levantar el programa se deben a su exitosa tarea en la prevención de este delito.
Vidas Robadas es una telenovela que emite Telefé Contenidos desde marzo pasado, una ficción comprometida con la realidad, que revela aspectos oscuros de la trata y tráfico de personas en Argentina, sin olvidar los conflictos propios del género.

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