Por Sara Lovera
Palabra de Antígona
Cientos de denuncias por violaciones a los Derechos Humanos y decenas de escenas de violencia callejera, en la que participan delincuentes, miembros del Ejército y distintas policías, son reportadas a diario en nuestros medios de comunicación; las cifras de muertes evitables por cánceres femeninos, embarazos y tortura a manos de sus maridos, también son el pan de cada día.
Todos estos hechos que nos debieran dejar impávidas, rodean las campañas políticas que a los opinadores les parecen aburridas y sin fondo. En este contexto, en el Distrito Federal el 24 de abril es, a pesar de esta sociedad puritana y paralizada, un día memorable y emblemático, recordaremos cuando en 2007 la Asamblea Legislativa del Distrito Federal aprobó la Interrupción Legal del Embarazo (ILE) hasta las 12 semanas desde la concepción, y desde entonces las fuerzas reaccionarias y misóginas han conseguido incluir en 18 constituciones estatales el reconocimiento de la vida legal del feto desde la concepción.
Cientos de denuncias por violaciones a los Derechos Humanos y decenas de escenas de violencia callejera, en la que participan delincuentes, miembros del Ejército y distintas policías, son reportadas a diario en nuestros medios de comunicación; las cifras de muertes evitables por cánceres femeninos, embarazos y tortura a manos de sus maridos, también son el pan de cada día.
Todos estos hechos que nos debieran dejar impávidas, rodean las campañas políticas que a los opinadores les parecen aburridas y sin fondo. En este contexto, en el Distrito Federal el 24 de abril es, a pesar de esta sociedad puritana y paralizada, un día memorable y emblemático, recordaremos cuando en 2007 la Asamblea Legislativa del Distrito Federal aprobó la Interrupción Legal del Embarazo (ILE) hasta las 12 semanas desde la concepción, y desde entonces las fuerzas reaccionarias y misóginas han conseguido incluir en 18 constituciones estatales el reconocimiento de la vida legal del feto desde la concepción.


