AmecoPress / Tona Gusi, La Independent.
Madrid, 18 feb. 2011.
El objetivo de los Diálogos es promover justamente el diálogo entre
feministas para fortalecer las relaciones entre los movimientos de
mujeres y su acción política en espacios locales y globales
¿Cómo
se ha tratado el tema de las jerarquías entre hombres y mujeres y
dentro del movimiento feminista?; ¿cómo se encara el trabajo productivo y
reproductivo como fuente de explotación?; ¿cómo actúa la religión que
define la identidad de las mujeres y decide sobre el cuerpo de las
mujeres; ¿cómo se trata la diversidad sexual y los múltiples géneros?;
¿cómo se reconocen y se incorporan los movimientos y las preocupaciones
sobre minorías?.
Estas han
sido las cuestiones surgidas en estos Diálogos Feministas en Dakar. El
objetivo de los Diálogos Feministas Inter-Movimientos es promover
justamente el diálogo entre feministas para fortalecer las relaciones
entre los movimientos de mujeres y su acción política en espacios
locales y globales.
Las organizaciones
feministas convocantes fueron: Articulación Feminista Marcosur, Comité
miedo la Anulación de la Deuda del Tercero Mundo (CADTM), Federación
Democrática Internacional de Mujeres (FDIM), Femnet, Marcha Mundial de
las Mujeres y Vía Campesina.
La inauguración,
después de tres cambios de localización por cuestiones logísticas de la
organización del FSM 2011, se hizo bajo una carpa y alrededor de una
pancarta con el lema “Tu boca es fundamental contra los
fundamentalismos”, lema popularizado por el colectivo Cotidiano Mujer
del Uruguay, que pertenece a la Asociación Feminista Marcosur (AFM ).
Intervenciones
La introducción
estuvo a cargo de Virginia Vargas de AFM América Latina, que explicó que
Marcosur había invitado a varias mujeres de diferentes organizaciones
del mundo con mucha experiencia desde el feminismo para reflexionar
sobre el surgimiento de nuevas miradas y nuevos paradigmas y para
repensar y reformular el feminismo: “Hay que recuperar la capacidad de
formular nuevas propuestas feministas” dijo Vargas.
Estas nuevas
miradas provienen de los movimientos feministas indígenas y de los
movimientos feministas de las comunidades africanas y asiáticas. También
de las mujeres jóvenes y de los movimientos LGBT.
Los paneles fueron
moderados por Nandita Shah (Akshara, India) y en ellos intervinieron:
Alexandra Mecozzi, del Movimientos de Trabajadoras de Italia, Betania
Ávila, (Brasil) de los Movimientos Feministas de América Latina, Cecilia
Moreno, de la Red Afrocaribeña y de la Diáspora de Panamá Red
Afrocaribeña y Phumi Mtetwa de los movimientos trans de Africa.
Por Alexandra
Mecozzi (dirigente del CGL, sindicato de la metalurgia) hay que tener
presente como la crisis hace impacto en la vida de las mujeres, en su
condición y en sus luchas. La crisis es económica y social pero también
es cultural y política e implica la llamada crisis de las
civilizaciones.
En cuanto al
primer aspecto, su impacto ha sido más fuerte este año que el año pasado
y ha hecho que las mujeres tengan mucha presencia a las luchas actuales
sobre derechos, salarios y negociaciones colectivas puesto que la
precarización del trabajo es en las mujeres donde hace mayores estragos.
La incertidumbre laboral y los salarios exiguos crean dificultades
todavía mayores en la vida cotidiana de las mujeres y en sus esfuerzos
de conciliación con la cura de la familia. También la privatización de
los servicios públicos oscurece todavía más la situación actual.
Referente al
segundo aspecto, el cultural y político, la crisis está representando
una regresión. En cuanto a la libertad de las mujeres, ha habido un
resurgimiento del imaginario del cuerpo ligado al dinero y al poder y
aquí tienen mucho que ver los medios de comunicación. En Italia, entre
el Gobierno y el Vaticano la presión es muy fuerte y las mujeres, hasta
ahora, no habían reaccionado mucho y la actitud del izquierda tiene un
tono muy bajo. Los movimientos sociales junto con los movimientos de
mujeres son vitales para salir pronto de esta situación.
Mecozzi reflexiona
en voz alta: “A los hombres no les tenemos que pedir ayuda, son ellos
los que deben de actuar poniendo en discusión el modelo masculino”.
Para Betania
Ávila, que procede de una región del noroeste del Brasil, hay dos
cuestiones principales en América Latina: el proceso de democratización
de la región y la crisis económica que genera tensión entre los
movimientos sociales y los nuevos gobiernos democráticos.
El movimiento
feminista de América Latina está luchando por la igualdad, por la
emancipación de las mujeres, por un proceso de democratización política,
por la democratización de la vida social y de la vida cotidiana.
En el movimiento
feminista hay un cuestionamiento abierto de las prácticas jerárquicas
pero esto no significa que no haya tensiones. A pesar de estas tensiones
se puede afirmar pero que es un movimiento abierto que incorpora nuevas
propuestas y nuevas estrategias.
El movimiento
feminista indígena ha cuestionado muchos conceptos y prácticas del
movimiento feminista, como lo ha hecho también el movimiento de las
mujeres feministas negras en temas raciales y también hay que contar en
las estrategias para el futuro del feminismo con las aportaciones de los
movimientos lésbicos y transexuales.
En América Latina
tiene una especial importancia la realidad del trabajo doméstico, el
trabajo de las trabajadoras domésticas que liberan a las mujeres de
clase media a expensas de la desestructuración de sus familias y que
incide en la desigualdad entre las mujeres. El movimiento feminista
necesita un compromiso de solidaridad hacia las trabajadoras domésticas.
Está claro que la carencia de políticas sociales se suple con el
trabajo de las propias mujeres.
En cuanto a la
religión, la iglesia católica ha dominado históricamente muy fuertemente
los estados y las otras religiones: las indígenas, las afro y las otras
iglesias cristianas. Esta historia comporta que la lucha para la
legalización del aborto sea muy dura y todavía no se vea el horizonte.
Hace falta una transformación estructural fuerte y potente sobre el
aborto y las políticas públicas de salud y la contracepción, asi como
que el embarazo sea una decisión libre.
Para el feminismo
la autonomía sobre el cuerpo y la sujeto es fundamental. Para rehusar el
machismo hay que avanzar en el sentido de esta autonomía en relación a
sus significados, generar nuevas cuestiones críticas sobre estos
significados: cuerpo, igualdad, sujeto, relación entre poder y cuerpo,
jerarquía. Estos conceptos no son iguales para cada mujer.
Para Cecilia
Moreno, de Panamá, trabajar en los movimientos de mujeres
afrodescendientes ha sido una parte del proceso trabajado en el
feminismo. Descubrir las diversidades y ser conscientes que la mayoría
de organizaciones feministas de su país descubrieron Beijing en 2000. La
mayoría de mujeres viven excluidas de la información dentro del
paradigma colonial que excluye a la población afrodescendiente. Las
mujeres africanas viven un modelo patriarcal muy potente dentro de sus
sociedades.
Por lo tanto
tienen mayor vulnerabilidad por el racismo, la pobreza y la carencia de
información. Viven en la negación de sus raíces históricas, la propia
cultura les es desconocida.
Para esta
representante de la Red Afrocaribeña, el paradigma del feminismo es la
democracia, la participación en igualdad: “¿Cómo conseguir esta
autonomía a partir de las identidades de las mujeres?, ¿cómo afrontar el
fundamentalismo que nos impide aliarnos entre nosotras?
Se responde Moreno
a si misma, que hay que traducir y traer el mensaje del feminismo a las
mujeres afrodescendentes. Brasil, Colombia y Ecuador han trabajado
mucho en esta línea, en cambio en Panamá se ha retrocedido. La Cumbre
Mundial de Mujeres Afrodescendiente del 11 al 22 de agosto del 2011 en
la selva de Honduras es la gran oportunidad para avanzar.
Virginia Vargas,
no quiso cerrar el turno de las intervenciones de las organizadoras sin
recordar las reflexiones de Phumi Mtetwa, de África (la cual debido a
cambios de la logística del FSM 2011 no se hallaba en la carpa). Mtetwa
es una de las lideresas más relevante de los movimientos trans de África
y una luchadora incansable contra los gobiernos africanos y sus leyes
que reprimen la homosexualidad y el lesbianismo y que conducen
directamente a los asesinatos de las personas con esta identidad sexual o
a las “violaciones correctivas” aplicadas normalmente por grupos de
hombres a las lesbianas a fin de que “se curen”. La Independent ya
denunció recientemente estos actos crueles en Sudáfrica.
Una vez abierto el
debate, Lilian Celiberti de Marcosur y Cotidiano Mujer del Uruguay
preguntó a la italiana Alexandra Mecozzi : “¿Si en los 70 las feministas
italianas fueron inspiración para las de todo el mundo, ahora -50años
después y con el impacto negativo- como generamos un debate global para
ver como partimos desde nuestros errores?. ¿Hemos interactuado poco con
la política, con dirigentes?.
Para Mecozzi es
cierto que el movimiento feminista a pesar de ser fuerte no ha cambiado
la política, no ha cambiado la sociedad. Pero hay que saber que detrás
la política de derechas y reaccionarias hay un poder económico y
financiero fortísimo. Pero la lucha de las mujeres de los años 60 y 70
ha cambiado mucho la sociedad, por ejemplo en la Universidad, donde hoy
hay una nueva generación de mujeres jóvenes estudiantes que reivindica
el protagonismo social y cambios en las acciones de los gobiernos. Para
cambiar la política y la economía “hacen falta alianzas más grandes, con
mujeres de todas partes, mestizas, árabes, ... y no temer al poder”.
Para la
antropóloga italiana Giselle Evangelisti, residente en Barcelona y con
muchos años de trabajo de campo en la selva amazónica de Perú, el
hábitat y el buen vivir son temas reivindicativos de las mujeres en todo
el planeta. El movimiento indígena se ha plantado y las mujeres, que
hace 20 años eran excluidas de las reuniones de las comunidades, hoy
luchan contra las represas, también las que ha planificado el gobierno
de Lula y que ahora continúa Dilma Rousseff. El tema del medio ambiente
se refiere mucho a las mujeres y hay que ver como actuarán los nuevos
gobiernos democráticos y las mujeres al frente de la política.
Perla Wilsón,
pertenece a AMARC, la asociación de radios comunitarias, y denuncia la
ausencia de los medios en la visibilización de las mujeres y su lucha.
Por eso AMARC trabaja el empoderamiento de las mujeres en las radios
comunitarias, tanto para hacer oír sus voces como para
responsabilizarlas de la gestión de sus propios medios de comunicación.
Estas mujeres ya empoderadas han trabajado mucho por los Derechos
Humanos y las Derechos de las Mujeres.
En Argentina se ha
conseguido la mejor ley de radios de toda América Latina. Y en esta
línea se ha estado trabajando en Uruguay y en Brasil. En este último
país el gobierno Lula no cumplió, se espera por lo tanto que sea Dilma
Rousseff quién saque adelante la nueva ley tal y como afirmaba el 7 de
febrero el Ministro de la Presidencia, comprometiéndose con la Reforma.
En estos días
tanto importantes para su país, Túnez, Corinna Cumani, considera muy
importante la conexión política feminista con la crisis de las
civilizaciones: “¿Cómo podemos centrarnos en nosotras mismas y
enfrentarnos con el poder dominante?. Tenemos que crear una nueva
cosmología, una nueva concepción del poder. Tenemos que encontrar una
definición. Los diferentes poderes ¿Qué diferencias tienen? ¿Qué poder
queremos practicar nosotras?...”.
Para esta
feminista tunecina si la relación con la naturaleza es muy importante
para las mujeres también es capital como estas la piensan utilizar. La
pobreza es uno de los otros temas a tratar. Para cambiar la actitud
ante estas y tantas otras cuestiones hace falta otro imaginario
colectivo, otros Derechos Humanos, otra manera de entender la soberanía y
el desarrollo: “Si no revisamos nuestras acciones y reflexiones no
encontraremos una nueva visión que nos una. La política en el sentido de
todo el mundo igual, un voto para cada persona pero bajo un poder
dominante no nos hace iguales en la realidad. No tenemos instituciones,
tenemos destituciones”.
En resumen, para
Cumani, es básico encontrar otra manera más epistemológica de hacer la
política, trascendiendo y traspasando el poder actual. Esta nueva
cosmología tienen que repensarla las mujeres y sin duda se opone a la
actual que es muy individualista. Las intervenciones se sucedieron y se
acordaron mayoritariamente los objetivos esperados por las asociaciones
organizadoras.
Objetivos
Los objetivos
consensuados fueron: Dar visibilidad y compartir las experiencias de las
luchas de las mujeres en el mundo, en particular en África y difundir
los debates de las actividades realizadas en el marco del FSM; construir
consenso cara a fortalecer acciones comunes entre las participantes,
mujeres de organizaciones y movimientos feministas de todas las regiones
del mundo; presentar análisis y propuestas desde las mujeres para la
Asamblea de convergencia de Mujeres del FSM y hacia la continuidad del
proceso Foro Social Mundial.
Fotos archivo AmecoPress, cedidas por Tona Gusi
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Pies de foto: Imágenes del foro celebrado en Dakar
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Internacional – Feminismo – Movimiento feminista; 18 febrero (11); AmecoPress
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